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Artículos científicos

 

Arvenses de cafetal: identificación, evaluación química y comportamiento etológico de ovinos en pastoreo

 

Forbs of coffee plantations: taxonomically identify, chemical evaluation and evaluate the behavior of free range lambs

 

*Leonor Sanginés García, Paulina Dávila Solarte, Lourdes Solano, Romo Fernando Pérez-Gil

 

Depto. de Nutrición Animal, Instituto Nacional de Nutrición Salvador Zubirán, Vasco de Quiroga 15, México 14000, D.F., (55) 54 87 09 00 ext. 2820. FAX: (55) 56 55 10 76. * leosangines@hotmail.com

 

Recibido: 2 de mayo de 2013,
Aceptado: 16 de junio de 2014.

 

RESUMEN

El objetivo del presente trabajo, fue identificar taxonómicamente diferentes especies de arvenses presentes en el cultivo del café, analizar su composición química y evaluar el comportamiento etológico de ovinos en pastoreo de arvenses de cafetal comparado con animales en un potrero de gramíneas. La clasificación taxonómica se realizó en la época de lluvias y de secas, para lo cual se recorrió todo el cafetal mientras los animales pastoreaban, de esa manera se registraron todas las especies existentes, además de observar y separar aquellas que eran consumidas y rechazadas por los ovinos, a las que se les denominó arvenses seleccionadas y arvenses rechazadas respectivamente. Se les determinó la composición química, digestibilidad in vitro e in situ; se realizó la observación de los hábitos en pastoreo. Se encontraron 58 especies diferentes de las familias Fabaceae, Mimosaceae, Caesalpinaseae, Gramineae y Asteraceae, principalmente. Las arvenses seleccionadas y el pasto presentaron: 14 y 7.8 % se proteína cruda (p < 0.05); 45.9 y 47.7 % fibra neutro detergente (p < 0.05); 3.2 y 2.3 Mcal energía bruta (p < 0.05); a = 9.3a y 8.8a, b = 74.3a y 74.6a c = 61.1a y 60.4b, respectivamente. No se presentó daños en las hojas, ramas, tallos ni frutos del cafeto mientras los ovinos pastoreaban. La frecuencia de consumo de alimento en los animales que pastoreaban el cafetal fue mayor comparado con el potrero. Se concluye que existe mayor diversidad de forraje en el cafetal que en el potrero y que los animales son capaces de seleccionar aquellas especies de mejor calidad nutricional sin provocar daños en los cafetos.

Palabras clave: Comportamiento etológico, arvenses, cafetal, composición química, digestibilidad.

 

ABSTRACT

The goal of this work was to taxonomically identify different species of forbs that grow in coffee plantations, analyze their chemical composition and evaluate the behavior of free range lambs compared to animals grazing in pasture. The taxonomic classification was done in both the rain and dry season. The whole plantation was studied while the animals grazed. All the existing plant species were registered, observed and separated between those ones eaten by the animals, which were called selected forbs, and the no eaten ones, called rejected ones. Chemical composition and in vitro and in situ digestibility were studied as well as the grazing ovine behavior, which was closely observed. 58 different plant species were found, belonging mainly to the Fabaceae, Mimosaceae, Caesalpinaseae, Gramineae and Asteraceae families. The selected forbs and grass fodder showed: 14 and 7.8 % CP; 45.9 and 47.7 % NDF(p < 0.05); 3.2 and 2.3 Mcal GE(p < 0.05); a=9.3a and 8.8a, b= 74.3a and 74.6a c = 61.1a and 60.4b respectively. The feed intake frequency of the animals grazing in the coffee plantation was higher and produced no damage to the leaves, branches, stems nor beans. In conclusion, there is more feed diversity in coffee plantations than in pastures and animals are capable to select those fodders of better nutritional quality without producing any damage to the coffee plants.

Key words: Etology, forbs, coffee plantation, chemical composition, digestibility.

 

INTRODUCCIÓN

En lo general las arvenses (planta que crece donde no se desea, erróneamente llamadas malezas) han sido manejadas con cuatro métodos para su destrucción o control, en primer lugar, el chapeo mecánico, los herbicidas y las quemas, métodos que agreden frontalmente los recursos naturales y aumentan los costos económicos de producción, contradiciendo los principios de sostenibilidad (Navarro 1999; Flores 1987), por lo que se requiere modificar sustancialmente la actitud acerca de las mismas, enmarcándolas en una visión amplia, tanto en el marco temporal como espacial, en donde se maximicen los recursos del ecosistema (Calero et al. 2013). Una posibilidad que se ha abierto en la utilización de las arvenses que crecen en los cultivos, es su incorporación en la dieta de los animales, ya que además de ser un potencial promisorio en el campo alimentario, constituyen una posibilidad económica adicional para el productor del campo así como la posibilidad para diversificar la producción (Torres et al. 2001a). Por otra parte el deterioro de los recursos naturales ha renovado el interés por el uso de alternativas de producción sostenible, por lo que los sistemas silvopastoriles están presentando un importante desarrollo en los últimos años, debido a que encuentran aplicación en la mayor parte de los climas, aunque en los tropicales su aprovechamiento es mejor por la diversidad arbórea (Arroyo et al. 2002).

La práctica del pastoreo de ovinos en plantaciones de café, cítricos, guayaba y peras entre otros, ha sido con la finalidad de utilizar las plantas que se desarrollan bajo estos árboles en su alimentación, las cuales generalmente son consideradas como malezas (Borroto 1988, Negrin et al. 2007, Mazorra 2006, Sánchez y Ojeda 2004). El aprovechamiento de estos forrajes representa además de la disminución de costos de producción, la posibilidad de obtener ingresos extra por la venta de los borregos, optimizando los recursos sin dañar el ambiente y mejorando la calidad del suelo por la incorporación de la excreta, demostrado las ventajas productivas, económicas, sociales y ambientales de dichos sistemas de producción sostenible de alimentos; entre las que destacan la posibilidad de producir carne ovina sin necesidad de nuevas tierras, disminuyendo la cantidad de energía en el control de malezas y minimizar la cantidad de fertilizantes químicos (Calero et al. 2013). El pastoreo puede realizarse bajo esquemas de pastoreo continuo, rotacional y de alta densidad.

La asociación de ovinos con el cultivo del café en Venezuela fue propuesta como una ayuda para el control de malezas en los cafetales, fuente de diversificación de las fincas y por lo tanto, del ingreso de los productores cafetaleros (Benezra 1987). Seleccionando a los ovinos debido a su tamaño pequeño que permite la adaptación a fincas chicas, disminuyendo el daño mecánico que se le pueda causar a las plantas por ramoneo o por el mismo tráfico de los animales; su docilidad, permite que cualquier miembro de la familia los pueda manejar; los ovinos consumen bien y crecen satisfactoriamente alimentándose de una gran diversidad de hierbas que aparecen espontáneamente dentro de las plantaciones de café (Benezra 1987).

Con base en las anteriores consideraciones se propuso como objetivos: Identificar taxonómicamente diferentes especies de arvenses presentes en el cultivo del café, analizar su composición química y evaluar el comportamiento etológico de ovinos en pastoreo de arvenses de cafetal comparado con animales en un potrero de gramíneas.

 

MATERIALES Y MÉTODOS

El trabajo de campo se realizó en el municipio de Comapa, Veracruz, a los 19° 20' latitud norte y 96° 30' longitud este, a una altitud de 950 msnm. El clima de la región es cálido subhúmedo y lluvioso en verano con una temporada de sequía de tres meses, con influencia de nortes, Aw (m) de acuerdo con la clasificación de Köppen (García 1988). La temperatura media anual es de 23°C con una precipitación anual de 1300 mm. El rancho tiene una extensión de 23Ha, de las cuales 10 Ha están destinadas al cultivo del café, las restantes, son potreros cubiertos por pastos, con predominancia de las gramíneas Cynodon plectoslachyus y Pennisetum clandestinum, y presencia de algunos Demodium sp y otras arvenses en mínima proporción; los potreros están destinados a la alimentación del hato ovino del rancho.

Clasificación taxonómica de arvenses

La clasificación taxonómica se realizó en la época de lluvias y de secas, para lo cual se recorrió todo el cafetal antes de que los animales pastorearan, registrando surco por surco (60 surcos de un metro por 100m de largo). Posteriormente se observó a los animales para ver que especies consumían, a las que se les denominó arvenses seleccionadas y las que no, arvenses rechazadas por los ovinos. Así mismo, se colectaron dos muestras de cada una de las arvenses encontradas, de acuerdo con la técnica referida por Harrington y Durell (1957), y se llevaron al Herbario de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México para su clasificación, la cual se realizó de acuerdo con la técnica de caracteres florales y vegetativos de Cronquist (1981). La valoración de la frecuencia se hizo con base en la presencia de la especie por cada surco y la densidad tomando como referencia el área de una hectárea. Cabe anotar que también se observó la presencia de las especies arvenses en cuatro cafetales más de la zona en estudio, ubicados en diferentes puntos, en un radio de 15 km.

Composición química

Las muestras de forraje, tanto de la pradera con predominancia de gramíneas como de las arvenses del cafetal, se colectaron a partir de cinco puntos diferentes de un cuarto de hectárea, en cada uno de los cuales, se hicieron cuatro lanzamientos de un cuadro de 25 x 25 cm. para el aforo. El muestreo se realizó al azar dirigido en forma de zigzag cada 15 m. Las determinaciones del análisis químico proximal se realizaron por duplicado al follaje de las arvenses identificadas, de acuerdo con los métodos establecidos por la AOAC (1990), energía bruta (EB) por medio de bomba calorimétrica, fracciones de fibra con el método de Van Soest et al. (1991) omitiendo la α-amilasa y el sulfato de sodio y digestibilidad in vitro de la materia seca (MS) y materia orgánica, con la técnica descrita por Tilley y Terry (1963), modificada por Minson y Me Leod (1972). Se midieron alcaloides (Domínguez 1974), glucósidos cianogénicos (método 936.11 de A.O.A.C), saponinas (método de Monroe et al. 1952) y ácido tánico (método 952.03 de A.O.A.C).

La degradación ruminal in situ de la MS se realizó mediante la técnica de la bolsa de nylon (Orskov et al. 1980), para lo cual se emplearon cuatro ovinos machos pelibuey, adultos, fistulados, dotados con cánulas fijas (Bar Daimond), los cuales consumían una dieta a base de forraje. Se consideraron tiempos de incubación de 0, 3, 6, 9, 12, 24, 30, 36, 48, 72 y 96 horas, utilizando bolsas con una porosidad promedio de 1200 a 1600 orificios por cm2, con un tamaño de 12 x 8 cm (Mertens 1977) y 5 g. de muestra. Después de ser retiradas las bolsas del rumen, se lavaron cinco veces, durante un minuto, por agitación mecánica hasta obtener un líquido de enjuague claro y transparente para posteriormente secarlas a 65°C durante 48 horas. Para el cálculo y la interpretación de resultados se utilizó un modelo exponencial del programa Neway, basado en el modelo de Orskov et al. (1980). Lo anterior se realizó en los laboratorios del Departamento de Nutrición Animal del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

Comportamiento etológico

La observación de los hábitos en pastoreo se realizó en una plantación de café de tallo y copa completamente maduros, con una edad aproximada de 8 años. Se empleó la técnica descrita por Nelson y Furr's (1966) y se utilizaron ocho animales machos pelibuey, con un peso promedio de 16kg, cuatro por cada tratamiento (pastoreo en potrero y pastoreo en arvenses). La primera observación se realizó a las 4:00 horas, posteriormente cada cuatro horas y en cada hora, se efectuó a los minutos 0, 10, 20, 30, 40 y 50, para un total de 36 observaciones por día. Esta prueba se desarrolló por tres días consecutivos y se hizo en dos periodos, a los 15 y 35 días de pastoreo restringido con cerco eléctrico y suplementados con una mezcla de minerales comercial (Ca, P, Mg, K, sal común, Fe, Mn, Se y Zn).

Análisis estadístico

Se utilizó un diseño de análisis de varianza completamente al azar de tres tratamientos con 4 repeticiones cada uno. La diferencia entre medias se hizo con la prueba de Tukey (p < 0.05) para los análisis químicos y desaparición in situ.

En la prueba etológica se utilizó un modelo de regresión logística para variables nominales implementado en el paquete estadístico SAS (2000).

 

RESULTADOS

La composición botánica de la pradera bajo el cultivo de café donde se realizó el experimento de pastoreo con ovinos en la época de lluvias estuvo compuesta por 58 especies, en su mayoría del las familias Fabaceae (12.1 %), Mimosaceae (8.6 %), Caesalpinaceae (6.9 %), que pertenecen al orden Leguminosae y otras familias en un 6.9 % como las Gramineae, Asteraceae, Euphorbiaceae y Fabaceae, mientras que la Rubiaceae, Melastomataceae y Chenopodiaceae estuvieron presente en 5.1 %. El resto pertenecieron a las familias: Amaranthaceae, Malvaceae, Solanaceae, Verbenaceae, Myrtaceae, Portulacaceae, Lytraceae, Dioscoreacea, Oxalidaceae, Myrsinaceae y Primulaceae.

En la colecta realizada en la época de secas se encontró menor cantidad y variedad de arvenses, siendo las familias identificadas: Mimosaceae, Acanthaceae, Asteraceae, Caesalpinaceae, Fabaceae, Apocynaceae, Budlejaceae, Euphorbiaceae, Labiateae, Laminaceae, Malvaceae, Solanaceae, Araceae, Bromeliaceae y Melastomataceae.

Los resultados del análisis químico de los forrajes evaluados se presentan en la Tabla 1. El contenido de proteína, cenizas y energía de las arvenses tanto seleccionadas como rechazadas fue mayor que en el pasto (p < 0.05), mientras que la fibra cruda fue menor en las arvenses seleccionadas (p < 0.05) con relación a las otras dos. No se encontraron diferencias entre tratamientos para extracto etéreo (p > 0.05).

Con relación a la fibra bruta no se encontraron diferencias (p > 0.05) entre los tratamientos como se muestra en el Tabla 1. En lo referente a energía bruta, el pasto presentó un contenido menor (2.3 Mcal kg-1, p < 0.05), mientras que las arvenses seleccionadas presentaron menores cantidades de fibra detergente ácido y lignina (p < 0.05) como se observa en el Tabla 2.

En general la mejor calidad nutricional tanto de análisis químicos, menor cantidad de ácido tánico (Tabla 3) y digestibilidad (Tabla 1 y 4) se presentó en las plantas seleccionadas por los animales (consumidas).

Comportamiento etológico:

Los ovinos en condiciones de pastoreo seleccionaron los follajes proteicos, provenientes particularmente del orden Leguminosae; sin embargo, se observó un alto consumo de otras familias como Asteraceae, Amaranthaceae, Mimosacea y Chenopodiaceae. Las especies preferidas por los ovinos de pelo para el consumo fueron Acacias (farnesiana, tricanta y pennatula), sobre todo en estado joven, además de Galisonga parviflora, Centrosema pubescens, Cenchrus echinatus, Bidens pilosa, Taraxacum officinale, Chenopodium sp., Sonchus spp., Poa spp., y Desmodium spp.; por otra parte también consumieron Leucaena leucocephala y spp. y Gliricidia sepium que se encontraban presentes. Mientras que las rechazadas fueron: Xanthium sp., Senecio sp., Cassia sp., Ricinus communis, Lantana cámara, Solanum jamaicense.

Los animales que estuvieron en el potrero con predominancia de gramíneas destinaron de las 24 horas del día, 9.5 para comer, 4.1 para caminar, 5.3 lo hicieron para rumiar, 3.4 en descansar, 1 hora para orinar y defecar y solamente 0.6 para beber; mientras que los que estuvieron en el cafetal los tiempos ocupados fueron de 9.5, 4.2, 5.4, 3.1, 1 y 0.6 horas en las actividades de comer, caminar, rumiar, descansar, orinar y defecar, y beber respectivamente. Después de realizarse el análisis estadístico de regresión logística para variables nominales la probabilidad fue de 0.83 para la diferencia entre los tratamientos (pastoreo en potrero de gramíneas y pastoreo en arvenses de cafetal); tampoco se encontraron diferencias (P = 1.0), entre días o fase o para las interacciones entre tipo de pastoreo y fase.

 

DISCUSIÓN

Los datos obtenidos en este estudio con relación a la identificación de especies encontradas en el cafetal, difieren de lo encontrado por Esquivel (1999) quien mencionó que la familia Asteraceae fue la de mayor frecuencia entre las arvenses en cafetales del departamento del Tolima, en Colombia. De la misma manera, Torres et al. (2001b) notificaron también a la familia Asteraceae como la dominante en la cubierta vegetal del suelo de los cafetales de la zona de Tlaltetela, Veracruz; seguida por las familias Gramínea, Labiatae y Cyperaceae; mientras que en este estudio las Asteraceae estuvieron presentes en 5.1 %, al igual que las gramíneas. Este tipo de cambios en la vegetación puede deberse a las características edafológicas y a las modificaciones de cada familia vegetal para adaptarse a factores como clima o manejo.

Por su parte, Gabaldón y Combellas (2000) mencionaron que la composición botánica del área bajo pastoreo con ovejas, estaba formada por diversas especies de porte bajo, principalmente gramíneas y ciperáceas (Echinocloa colonum, Paspalum conjugatum, Cynodon nlemfluensis y Cyperus rotundus), en menores cantidades leguminosas (Dermatus virgatum y Centrocema pubescens) y algunas plantas de hoja ancha (Euphorbia spp y Sida spp).

Cabe notar que al observar la presencia de las especies arvenses en cuatro cafetales más de la zona en estudio, se encontraron similitudes en la composición botánica de la cobertura basal. Así mismo, la incidencia de especies no presentó diferencias especiales entre los cafetales ubicados en distintos puntos en un radio de 15 Km. El fenómeno anterior se puede explicar desde el punto de vista ecológico a través del proceso de sucesiones vegetales (Caballero y Cortés 2001, Toledo et al 1994); en los ambientes disturbados por el hombre, se forman claros de vegetación que son colonizados rápidamente por especies pioneras de rápido crecimiento, como es el caso de las arvenses, las cuales se diseminan con ayuda involuntaria del viento (anemocoria), el agua (hidrocoria), los insectos (entocoria), los animales (zoocoria) y el hombre (antropocoria).

Es importante destacar la importancia que tienen las arvenses del cafetal ya sea como forraje, melíferas, en la medicina tradicional, o en la alimentación humana. Algunas de estas plantas además de los diferentes árboles, pueden proporcionar sombra, misma que es muy importante en el cultivo del café. Las que se identificaron en este estudio pertenecen al orden Leguminosae y fueron las especies Inga sp., Albizzia sp, Erythrina sp. y Leucaena sp., cuyas plántulas o plantas en estado joven fueron consumidas por los ovinos en pastoreo. Por otra parte se observa una similitud en la familia de arvenses presentes en plantaciones citrícolas (Calero et al, 2013).

En cuanto a la composición química de los forrajes disponibles en las praderas, se observó que las gramíneas presentaron prácticamente 50 % menos proteína cruda que las arvenses, lo cual es común en los forrajes tropicales, los cuales presentan niveles bajos de nitrógeno (Gallagher et al. 1999, Poppi y Norton 1995), mientras que las Leguminosaes, se caracterizan por presentar niveles altos de proteína cruda (Preston 1995, Rosales 1999). Cabe mencionar que el cafetal recibió aporte de nitrógeno a través de la fertilización que se realiza como parte del manejo agronómico del cultivo. Al respecto Elias (1983) afirmó que la respuesta de la fertilización nitrogenada está relacionada con niveles más altos de proteína en las plantas, lo cual pudo haber sucedido en el caso de las arvenses del cafetal, que como se mencionó prácticamente duplicaron el contenido de este nutrimento en comparación con el material proveniente del potrero (que no recibió manejo agronómico).

La cantidad de proteína en las arvenses de este trabajo, fue superior a la mencionada por Gabaldón y Combellas (2000), quienes al analizar la composición de una pradera con predominancia de gramíneas, cubierta por arvenses encontraron valores entre 5.8 y 11.8 %. Resultados similares reportaron Ríos y Salazar (1995), al analizar Tithonia diversifolia, arvense utilizada en la alimentación de ovinos en la zona cafetera colombiana.

La menor cantidad de cenizas en el pasto, se pudo haber debido a un mayor suministro de abonos al cafetal respecto a la pradera (Ríos y Salazar 1995). Los resultados de la composición química de las arvenses seleccionadas muestran una buena calidad nutricional para los animales. El hecho que los animales seleccionaran esas plantas concuerda con el planteamiento de Savory y Butterfield (1998), quienes afirmaron que el rumiante en pastoreo utiliza el forraje con mayor valor nutrimental, el cual se encuentra cuando las plantas son jóvenes, es decir, poco antes de iniciar su floración, después de la cual, los niveles de proteína en follaje disminuyen al desplazarse a la formación del fruto y el contenido de fibra aumenta por el proceso de maduración de la planta, Rosales (1999) y Boissy y Dumont (2002) afirmaron que la dieta de los herbívoros está determinada, por la presencia de nutrimentos y toxinas en las plantas disponibles, por lo que la tendencia es consumir menores cantidades o en el mejor de los casos, evitar el consumo de material vegetal que contenga compuestos antinutricionales. Por otra parte, se conoce que existe una estrecha relación entre la fibra detergente ácido (FDA) y la fibra detergente neutro (FDN) con el estado de madurez; a medida que aumenta la edad de las plantas, los niveles de paredes celulares son mayores (Chacón y Vargas 2009); por los resultados obtenidos en este estudio, se puede asumir que las arvenses seleccionadas fueron plantas más tiernas, poco lignificadas, mientras que las arvenses rechazadas se encontraron en diferentes estados de madurez, con tallos duros, debido probablemente a que no fueron consumidas por los animales, y por lo tanto, su tiempo en el cafetal fue mayor. Además, Gabaldón y Combellas (2000) encontraron valores de FND entre 76.3 y 86.7 % en muestras de arvenses, constituidas principalmente por gramíneas rechazadas en época de lluvias en Venezuela, muy superiores a los encontrados en este trabajo. Por su parte Norton y Poppi (1995) mencionaron porcentajes entre 25-49 y 36-62 para FAD y FND respectivamente en leguminosas tropicales.

Se puede observar que tanto en las arvenses rechazadas, como en el pasto, la digestibilidad de la materia orgánica fue muy similar a los resultados obtenidos de la digestibilidad efectiva en rumen (Tabla 4), es decir que la mayor parte de las plantas fueron degradadas por los microorganismos, en tanto, que en las seleccionadas, ese valor fue 89 %. La fracción potencialmente digestible (b) y la degradabilidad efectiva en rumen fue menor, mientras que la fracción indigestible fue mayor en las arvenses rechazadas (p < 0.05), lo cual está relacionado con la composición química de las mismas. En general la fracción indigestible de la materia seca en el rumen de los diferentes tipos de material vegetal utilizados en el presente trabajo fue baja, lo cual pudo deberse a la cantidad de fibra detergente neutro que se encontró en las muestras y a las 96 horas de incubación a las cuales fueron sometidas. Al respecto, Mertens y Ely (1982) indican que el efecto del tiempo de fermentación predetermina el residuo indigestible sobre la tasa de digestión, usando la transformación logarítmica en regresión lineal, y que un tiempo de 48 horas puede subestimar la fracción potencialmente digestible. Por otra parte, se menciona que existe una competencia entre la tasa de pasaje y la tasa de digestión (Allen y Mertens 1998). Los resultados de este trabajo fueron significativamente menores que los mencionados por Sanginés (2001), quien encontró una fracción indigestible de 62.29 % para Pennisetum clandestinum y valores entre 61.29 y 64.09 % para Buddleja skutchii. La fracción indigestible está relacionada con el contenido de lignina de los forrajes, es así como la digestibilidad de un forraje disminuye, conforme el contenido de lignina aumenta (Mertens y Ely 1982). En este caso, los contenidos de lignina son mayores en las arvenses colectadas y en el pasto, con relación a las arvenses seleccionadas, por lo cual, la fracción indigestible también fue mayor en las arvenses colectadas; sin embargo, esta fracción en el pasto fue menor y similar a las arvenses seleccionadas.

Se encontraron diferencias estadísticamente significativas (p > 0.05) en cuanto a la digestibilidad verdadera de las arvenses seleccionadas (61.1 ± 1.85 a); que fue mayor que la de arvenses colectadas (60.4 ± 1.11 b), mientras que la digestibilidad de las arvenses totales colectadas se vio deprimida (57.3 ± 1.19 b). Estos resultados se encuentran en un rango entre 57 y 61 % y se consideran altos de acuerdo con Allen y Mertens (1988), quienes señalaron que con una tasa de digestión (Kd) de 0.04 y una tasa de pasaje (Kp) de 0.060, se obtiene una digestibilidad verdadera de 40 %. La alta digestibilidad verdadera de las arvenses seleccionadas puede atribuirse a que en su mayor parte la biomasa estaba constituida por leguminosas, las cuales presentan una rápida tasa de desaparición, debido quizá a su contenido de nitrógeno rápidamente degradado por la microbiota ruminal para su crecimiento y degradación de los sustratos (Orskov et al. 1980, Van Soest 1994).

La digestibilidad in vitro de las arvenses seleccionas (58.63 y 68.40) fue 10 % superior al pasto tanto de la materia seca como de la materia orgánica respectivamente, lo que puede significar en una buena alternativa de alimento para los ovinos. Por otra parte, la composición nutritiva de los forrajes se encuentra dentro de los rangos mencionados por la literatura (Borges et al. 2012).

Se sabe que la estimación de la degradabilidad in situ, tiene como objetivo evaluar algunas características como la tasa y magnitud de la ingestión de alimentos, las cuales están relacionadas con la calidad nutritiva de los forrajes y puede dar un indicativo del aporte de nutrimentos de las diferentes fuentes alimenticias utilizadas en los rumiantes. Los forrajes que tienen paredes celulares que se degradan rápidamente pueden promover una mayor digestión ruminal y pasaje y esto permite al animal consumir más alimento. Sin embargo, se debe tener en consideración que la alta degradabilidad del forraje pudiera resultar en un proceso digestivo ineficiente. A medida que el nivel de fibra (FDN) se incrementa en valores superiores al 60 %, aumenta en forma proporcional el tiempo de retención del alimento en el rumen, donde la celulosa y hemicelulosa fermentan lentamente y esto ocasiona un menor espacio ruminal, que trae como consecuencia un menor consumo voluntario de MS (Razz et al. 2004). Por lo tanto, de la extensión y digestión de los distintos componentes del alimento a nivel ruminal, dependerá la futura producción animal (leche, carne o lana), dicho en otras palabras, en la medida que mejoremos los procesos de digestión del alimento se mejorará sustancialmente la producción animal y con ella, la productividad del sistema ganadero. En una relación curvilínea, a medida que aumenta la digestibilidad del alimento, aumenta el consumo tanto de MS como de energía, hasta un cierto nivel de digestibilidad (65-68 %) en el cual se obtiene el máximo consumo de ambos parámetros (Delgado et al. 2011).A pesar de la baja concentración de proteína bruta en el pasto (7.8 %), la degradabilidad total y la tasa de degradación de esta fracción en el rumen fueron altas (60.4 %). Lo anterior coincide con los datos obtenidos por Delgado et al. (2011) y Souza et al. (2002).

En cuanto al comportamiento etológico del consumo de arvenses, los animales evitaron algunas de ellas, probablemente debido a la presencia de factores tóxicos como lo mencionan Scott y Provenza (1998) como fue el caso de Xanthium sp., llamada vulgarmente Cadillo, perteneciente a la familia Asteraceae que, de acuerdo con Flores (1987) y González (1989) sus hojas y semillas contienen un glucósido llamado carboxil-atractolisida; además de Senecio sp., cuya toxicidad se atribuye a varios alcaloides, siendo uno de los más importante la longilobina, perteneciente al grupo de las pirrolizidina (Flores 1987). De igual forma ni el ejotillo (Cassia sp.), ni Ricino (Ricinus communis) fueron consumidos. Este último contiene una fitotoxina (ricina) que lo hace poco apetecible por los animales González (1989). Lantana cámara (Verbenacea), conocida como Confitillo fue otra de las especies rechazadas por los animales que, de acuerdo con Jurado (1989) y González (1989) contiene un triterpenoide policíclico llamado lantadene que provoca diferentes efectos tóxicos. Por otra parte, el rechazo de Solanum jamaicense, llamado comúnmente uña de gato, se debió a que contiene espinas, llamadas tomento espinoso en la superficie de las hojas y una densa pubescencia en toda la planta, inclusive en los frutos, y por la presencia de un glucoalcaloide con propiedades saponificantes, denominado solanina (González 1989).

Las particularidades físicas y químicas, de toxicidad de las plantas pueden considerarse mecanismos de defensa del reino vegetal, para evitar el consumo de ellas por los animales, de acuerdo con los planteamientos de Arnold y Dudzinski (1978) y Scott y Provenza (1998).

El comportamiento animal observado corrobora el planteamiento de Arnold (1981) en cuya disertación menciona que si se vigila a los animales que viven bajo condiciones regularmente uniformes y típicas de la domesticación, estos hacen frecuentemente las mismas actividades día a día a tiempos regulares, lo que es causado por la formación de hábitos, así como por modificaciones regulares en las condiciones ambientales, a medida que se cambia de noche a día, lo cual puede deberse a los ritmos fisiológicos internos que son parcialmente independientes de los eventos externos; siendo más activos los animales a medio día o a media noche, apreciaciones que no se evidenciaron en este trabajo; por el contrario, los resultados indicaron que los animales fueron más pasivos en estas horas; ya que descansaron al medio día, para lo cual prefirieron las áreas con sombra, mientras que a la media noche estuvieron durmiendo.

En cuanto al tiempo utilizado en el pastoreo o consumo de forrajes tanto en potrero de gramíneas como en cafetal fue de 9.5 horas, estos datos concuerdan con los obtenidos por Scott y Provenza (1998), quienes no encontraron diferencias en el tiempo de pastoreo de ovinos en diferentes potreros con distinta ubicación y parcelados de acuerdo con la variedad o monotonía de material vegetal disponible.

El tiempo que ocuparon los animales para caminar fue de 4.1 h en potrero y 4.2 h en el cafetal e intermitentemente se echaron para descansar y rumiar, estos resultados coinciden con lo mencionado por Arnold (1981), quien señaló que este patrón de comportamiento se repite varias veces al día, apreciaciones que también se evidenciaron en los resultados obtenidos en esta investigación.

Se observó una tendencia a consumir agua de una a cuatro veces al día; sin embargo, esto va a depender de acuerdo con Petrina (2002) de la temperatura, ingestión y tipo de alimento. En cuanto a la rumia, los animales utilizaron 5.3 h para los que estaban en el potrero y 5.4 para los del cafetal; estos resultados concuerdan con lo mencionado por Arnold (1981), quien observó que los ovinos dedicaban de cuatro a diez horas a esta actividad en un periodo de 24 horas y que pueden ser repartidas en quince a veinte periodos durante las 24 horas, así mismo en este período puede ocurrir un considerable descanso.

No se encontraron diferencias estadísticamente significativas (p > 0.05) en cuanto a actividades dependiendo de la época. Sin embargo, al final del periodo cuando bajó la temperatura y hubo presencia de lluvia, los animales se mantuvieron menos activos y disminuyó el consumo de alimento, lo cual está de acuerdo con Arnold y Dudzinski (1978) y Petrina (2002) quiénes mencionaron que los animales cambian su comportamiento de estación a estación, lo cual es una respuesta directa a cambios en las condiciones ambientales, mencionando que es más probable que los animales en pastoreo se tornen más activos durante el tiempo caluroso que durante el tiempo frío. Los datos encontrados en este estudio no fueron estadísticamente significativos debido al corto periodo de tiempo en que se presentaron dichas condiciones meteorológicas.

El pastoreo en la presente investigación se realizó bajo una plantación de café de tallo y copa completamente maduros, con una edad aproximada de ocho años. Los ovinos fueron de talla chica y tuvieron un peso menor a 30 kg, así mismo, el nivel de asignación de forraje y el suministro de minerales fue suficiente, por lo que se constató que los árboles no sufrieron daño alguno por los animales ni en sus hojas, ni en ramas, tallos y mucho menos en frutos. Por su parte Benezra (1989) observó que los daño físicos y por defoliación que ocasiona la oveja cuando pastorea dentro del cafetal son despreciable y que la producción de frutos no se altera, a diferencia de lo encontrado por Torres et al. (2001a) quiénes observaron daños en el cafeto, por lo que se puede mencionar que cuando el forraje disponible no es suficiente para cubrir las necesidades de nutrimentos de los animales o existe alguna deficiencia de minerales, se puede dar ese fenómeno; sin embargo, cuando las condiciones de la pradera son buenas y tienen un balance de elementos inorgánicos adecuado, el ataque a los árboles suele ser de menor a mínimo.

 

CONCLUSIONES

Se concluye que existe mayor diversidad de especies forrajeras en el cafetal que en el potrero; así mismo, los animales son capaces de seleccionar aquellas especies de mejor calidad nutricional sin provocar daños en los cafetos. La zona de trabajo se caracteriza por el desarrollo de la actividad cafetera, por lo que el control biológico de las arvenses, por medio del pastoreo de ovinos, puede favorecer la calidad de la dieta, mejorando los parámetros productivos, diversificando y haciendo más eficiente y rentable la unidad productiva.

 

AGRADECIMIENTOS

Los autores desean expresar su agradecimiento al M.V.Z. Antonio Acevedo Jácome, por todo su apoyo para la realización de este trabajo en Comapa, Ver., así como al personal del Herbario Nacional de México (MEXU) del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México por su apoyo en la clasificación de las diferentes especies.

 

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